cosmos somos/ en ciclos nos movemos/ así nos transformamos
CONFLUIR: MES 5

CONFLUIR: MES 5

La lunación anterior a esta el verbo era NUTRIR, y escribí acerca de los alimentos y los comestibles, en un espectro amplio: lo que comemos como alimento físico y también todo lo que “entra” en nosotros como estímulos. Tomamos del mundo algo que nos sirve, que nos llena de vida, (idealmente). Elegimos lo que nos hace bien, lo que nos libera. Y lo hacemos así con lo que comemos, con lo que leemos,con lo que miramos en internet, con la música que escuchamos. Y eso hace que también prestemos más atención a los pensamientos que producimos, las palabras que decimos y las acciones que llevamos a cabo. Elegimos, optamos, y en eso, adquirimos una noción más fina de lo que somos y de cómo impactamos en el mundo. “El Mundo” no es un abstracto, lo hacemos tú y yo, estamos creándolo constantemente. Es donde *confluimos* todos los seres. Y lo hemos convertido en un vertedero, literalmente. Un basural de cosas, pensamientos, emociones y todo tipo de ocurrencias y creaciones. No nos hacemos cargo de lo que sacamos afuera (de nuestro ser o de nuestra casa, que en último término, son lo mismo) y, los hechos lo confirman, sacamos una graaan cantidad de basura. Y por eso, nutrirnos en todos los aspectos, es una  DECISIÓN y un primer paso. Es importante, porque va a permitir que nos relacionemos con “el mundo” de forma sana, una cosa lleva a la otra. Por ejemplo, cuando hacemos compost con los restos orgánicos de nuestras comidas, que es una forma responsable de gestionar la basura de nuestro hogar, vamos eligiendo para nuestra dieta cada vez más alimentos nutritivos para nuestro cuerpo y que sabemos también nutrirán la tierra. Nos liberamos de contaminantes y liberamos al suelo de ellos, pues la nutrición del suelo y la nuestra son una misma cosa. Vivenciamos el vínculo indisoluble entre nuestra existencia y la de todo el planeta. Así que también elegimos nutrirnos y compostarnos en los planos más sutiles, con consciencia colectiva y terrestre, para *energéticamente* devolver algo que se iguale a lo que recibimos. Para no andar arrojando porquerías, o al menos, intentar arrojar las menos posibles. Comprendemos que hay un intercambio recíproco y que no puedo dar menos de lo que recibí. Que así como recibimos algo que nos hizo bien, sería hermoso que alguien más recibiera ese beneficio. Entramos en un círculo virtuoso donde nos hacemos responsables de nuestras interacciones. Y entonces, en esta sintonía, *confluimos* naturalmente.  Y la confluencia natural se da en primavera, tal y como confluyen los riachuelos de los deshielos. Después del tiempo de guarda y unos asomes tímidos, nos reunimos para crecer en conjunto. Salimos de nuestra cueva con una visión renovada, queremos compartir lo que hemos entendido, o estamos entendiendo, de este gran aprendizaje que es vivir. Queremos saber qué les ha pasado a las amistades, en qué procesos están, qué lecciones sacaron del invierno, cómo lo sobrellevaron, qué planes tienen. En qué han cambiado, cómo ven ahora las cosas. Qué es lo que nos une. Cómo aunamos fuerzas. ¿Estamos aún visionando lo mismo? ¿Podemos hablar y comprendernos, o entramos en órbitas distintas?. Nos movemos buscando a quienes están en nuestra órbita, por intuición, tal como los caballos salvajes o algunos otros animales salen en busca de su manada.  Personas llegan, personas se van, dependiendo también de por qué se han reunido y qué es lo que las mantiene juntas. ¿A qué nos vamos a reunir esta vez? ¿A qué le vamos a dedicar nuestro tiempo y energía? El tiempo de confluencia es un período hermoso, puedes aprender mucho de las personas, puedes enseñar, abrir caminos, encontrar compañía para recorrerlos. No lo dejes pasar, no lo pierdas en nimiedades. Comparte algo valioso, tus conocimientos, tu visión y tu motor, lo que da sentido a tu existencia, lo que te hace vibrar y sentir que eres un todo unificado. Que sea abono, procesado y madurado gracias a las fuerzas vitales, compost negrito y fragante, tierra fértil en la que echar semillas y hacer crecer un bosque.

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